Quien quiera reducir los gastos de electricidad al teletrabajar debe centrarse en cuatro aspectos clave: medir el consumo, configurar correctamente los dispositivos que funcionan de forma continua, como los NAS y los homelabs, trasladar las cargas a franjas horarias más económicas y adaptar la tarifa eléctrica a su propio perfil de consumo. La tarifa es, en este sentido, la medida que ofrece la mejor relación entre esfuerzo y resultado: solo requiere media hora de tiempo.
Lo más importante en pocas palabras
- Paso 1 – Medir el consumo: Los datos de medición constituyen la base. Las tomas de corriente con medidor, las tomas inteligentes, IPMI y SNMP muestran dónde se produce realmente la carga continua.
- Paso 2: optimizar la técnica: Reducir el consumo en modo inactivo, configurar adecuadamente los estados C, utilizar la desactivación de los discos duros y la función Wake-on-LAN, así como consolidar los servicios.
- Paso 3 – Desplazar cargas: Programar las copias de seguridad, las compilaciones, los trabajos de renderizado y los procesos de carga en franjas horarias adecuadas.
- Paso 4 – Ajustar la tarifa: Comparar el consumo anual y el perfil de carga con el tipo de tarifa, la cuota básica, el precio de la energía y las condiciones del contrato.
¿Cuál es realmente el consumo eléctrico de un equipo de teletrabajo?
A la hora de hacer el balance anual, lo que más cuenta es la potencia que consumen los dispositivos a lo largo del tiempo, y no la carga máxima que alcanza una estación de trabajo durante un breve periodo de tiempo.
¿Por qué la carga continua es más cara que los picos de carga?
Una estación de trabajo de alto rendimiento puede alcanzar temporalmente un elevado consumo energético durante la compilación, el renderizado o las cargas de trabajo locales de IA. Sin embargo, estos picos son menos determinantes para la factura anual que un consumo significativamente menor que se produce tanto de día como de noche.
Un NAS, un servidor doméstico o un conmutador pueden funcionar, en algunos casos, miles de horas al año. Solo por eso, al realizar el análisis no se debe tener en cuenta en primer lugar el consumo máximo de energía, sino el consumo típico en modo inactivo y a carga parcial.
El consumo en reposo es lo que determina los costes anuales de un «homelab», no la potencia nominal de la fuente de alimentación.
Los dispositivos que suelen funcionar de forma ininterrumpida: NAS, Homelab, routers, conmutadores y SAI
En una oficina en casa bien equipada desde el punto de vista técnico suelen acumularse varios aparatos que consumen energía de forma continua. Entre ellos se incluyen, por ejemplo:
- NAS: Almacenamiento de archivos, servidor multimedia y destino de copia de seguridad
- Homelab: Virtualización, entornos de desarrollo o servicios autohospedados
- Router: Conexión permanente a Internet y a la red
- Switch: especialmente en instalaciones de LAN o PoE de gran envergadura
- SAI: Protección de equipos críticos frente a cortes de corriente y fluctuaciones de tensión
- Componentes para el hogar inteligente: Pasarelas, puentes y centros de control
El problema no es tanto un aparato concreto como el conjunto. Por eso, cuando se analizan por separado cinco o seis pequeños aparatos que consumen energía de forma continua, es fácil subestimar su efecto conjunto.
Por qué la placa de características y la potencia nominal del adaptador de corriente pueden llevar a confusión
La potencia nominal de una fuente de alimentación para ordenador o servidor indica la potencia que puede suministrar. De ello no se puede deducir cuánta potencia necesita el sistema conectado en condiciones normales de funcionamiento.
La placa de características de otros dispositivos tampoco resulta muy útil para calcular el consumo. Dependiendo de la carga de la CPU, la actividad del disco duro, el tráfico de red y los componentes conectados, el consumo real de energía puede variar considerablemente.
Por eso, el camino hacia una valoración fiable pasa siempre por los valores de medición.
Cuatro medidas para reducir los gastos de electricidad en el presupuesto de tecnología
| Palanca | Gasto único | Efecto duradero | Requisito previo | Adecuado para |
|---|---|---|---|---|
| Medir el consumo: un primer paso imprescindible | bajo | como base para la toma de decisiones | Dispositivo de medición o interfaz existente | cada hogar con un consumo eléctrico constante |
| Optimizar el hardware y el modo de funcionamiento | medio | alta | Acceso a la BIOS/UEFI y a las herramientas de administración | Usuarios de NAS, laboratorios domésticos y servidores |
| Aplazar las cargas en el tiempo | Bajo a medio | Media a alta | cargas previsibles y capacidad de control | Copias de seguridad, compilaciones, trabajos de renderizado, Wallbox |
| Ajustar la tarifa eléctrica: la mejor relación entre esfuerzo y resultado | bajo | alta | Consumo anual y perfil de carga: tecnología de medición adecuada para tarifas dinámicas | prácticamente todos los hogares |
El orden es importante: primero, los datos de medición indican qué sistema debe optimizarse. El perfil de consumo que se deduce de ellos ayuda después a elegir la tarifa.
¿Cómo se mide correctamente el consumo eléctrico de cada aparato?
Los dispositivos individuales se pueden monitorizar mediante un enchufe de medición o un enchufe inteligente; los servidores y los SAI también facilitan, en algunos casos, datos de consumo a través de IPMI o SNMP.
Comparativa entre enchufes de medición, contadores intermedios y enchufes inteligentes
Para un ordenador de sobremesa, un monitor o un único NAS, suele bastar con un enchufe con medidor. Se conecta entre la toma de corriente y el aparato y registra la potencia y el consumo energético.
Los enchufes inteligentes con medición de energía ofrecen, además, series temporales. De este modo, se puede ver cuándo un dispositivo pasa al modo de reposo, cuándo se inician las copias de seguridad y qué carga se mantiene durante la noche.
Si se trata de un armario de red completo o de un grupo de tomas de corriente, puede resultar más práctico utilizar un contador intermedio adecuado.
Lo importante es la precisión de la medición. Las cargas en modo de espera muy pequeñas o determinados consumidores conectados a un SAI pueden llevar al límite la capacidad de los medidores económicos. Estos valores deben considerarse más bien como aproximaciones que como valores para la facturación.
Durante qué periodo de tiempo se debe realizar la medición
Una instantánea no es muy reveladora cuando se trata de un entorno informático en uso dinámico. Un ordenador puede estar inactivo en ese momento, mientras que un NAS puede iniciar una copia de seguridad unas horas más tarde.
Por lo tanto, una semana laboral completa es un punto de partida adecuado. Abarca las jornadas laborales habituales, los turnos de noche, los trabajos programados y, al menos, una parte del uso durante el fin de semana.
Cuando las cargas de trabajo varían mucho, conviene ampliar el periodo de medición.
Lectura de datos a través de IPMI, SNMP o la interfaz de domótica
En el caso de equipos más profesionales, no es imprescindible registrar los valores de consumo a través de la toma de corriente. Las placas base de los servidores pueden transmitir datos de telemetría a través de IPMI Proporcionar. Los SAI, las PDU y los componentes de red son compatibles, en parte, SNMP.
Quienes ya utilicen Prometheus, Grafana, Home Assistant u otra herramienta de monitorización pueden registrar estos puntos de medición a largo plazo y comparar los patrones de consumo con las cargas de trabajo.
Sin embargo, la telemetría interna no sustituye a una medición externa en todos los casos. Si se quiere evaluar el consumo real de la red de todo un sistema, una medición en el lado de la corriente constituye un parámetro de control útil.
Extrapolar correctamente los valores medidos al consumo anual
El proceso de cálculo se puede dividir en cuatro pasos:
- Registrar el consumo: Medición durante [X] días, con un total de [Y] vatios-hora.
- Convertir a kilovatios-hora: [Y] Wh ÷ 1.000 = [Z] kWh.
- Calcular la media diaria: [Z] kWh ÷ [X] días.
- Calcular el valor anual: Media diaria × 365.
Como alternativa, un contador puede indicar el consumo directamente en kilovatios-hora.
No obstante, la extrapolación solo es tan fiable como el periodo de medición. Una semana con un número inusualmente elevado de trabajos de renderizado no debería extrapolarse sin más como funcionamiento normal a todo un año. Además, el consumo total de la última factura anual puede servir como comprobación de plausibilidad.
¿Qué ajustes permiten reducir el consumo más rápidamente?
En lo que respecta al hardware, lo primero que conviene hacer es optimizar el funcionamiento en modo inactivo. A continuación, hay que aplicar las funciones de ahorro energético y consolidar los sistemas con baja carga de trabajo.
Optimizar el consumo en reposo en lugar del consumo en horas punta
En una estación de trabajo, la potencia máxima es importante para la fuente de alimentación, la refrigeración y el rendimiento. En cambio, para el consumo anual de un equipo que funciona de forma continua, lo decisivo es lo que necesita durante las muchas horas en las que no soporta una carga elevada.
Por eso, a la hora de realizar nuevas adquisiciones, no solo hay que tener en cuenta la potencia de la CPU, el número de núcleos o el rendimiento máximo por vatio. En el caso de los NAS y los «homelabs», el consumo energético en un estado típico de inactividad también debe tenerse en cuenta a la hora de tomar una decisión.
Sin embargo, antes de sustituir el hardware antiguo, conviene hacer números: la adquisición de un nuevo equipo también conlleva costes y un consumo de recursos. No todos los dispositivos más eficientes se amortizan únicamente con el ahorro en la factura de la luz.
Funciones de ahorro de energía: estados C, desactivación del disco duro, Wake-on-LAN en lugar de funcionamiento continuo
Los sistemas modernos ya incorporan numerosas funciones:
- Estados C: Para ello, las áreas de la CPU que no se utilizan se colocan en estados de reposo de diferente profundidad. Esto debe distinguirse de la regulación pura de la frecuencia.
- Apagado del disco duro: Los discos duros que se utilizan con poca frecuencia pueden detener temporalmente sus componentes giratorios. Que esto resulte conveniente depende del patrón de acceso y del NAS utilizado.
- Modo de espera: Los equipos de trabajo pueden ponerse en modo de reposo tras unos tiempos de inactividad predefinidos.
- Wake-on-LAN: Un sistema apagado o en modo de suspensión se puede reactivar a través de la red.
- Control de tiempo: Los servicios o el hardware que solo se utilizan en determinados momentos no tienen por qué permanecer activos las 24 horas del día.
No todas las funciones son adecuadas para todos los sistemas. Por ejemplo, los accesos frecuentes pueden hacer que la función de apagado del disco duro resulte ineficaz si las unidades se vuelven a poner en marcha poco después.
Virtualización y consolidación de varios dispositivos
Varios servidores que apenas se utilizan suponen varias placas base, fuentes de alimentación, ventiladores y sistemas básicos, cada uno con su propia carga de base.
La virtualización permite agrupar servicios en menos equipos. Así, un servidor existente puede albergar, por ejemplo, un entorno de desarrollo, sistemas de monitorización, domótica y servidores de pruebas en forma de máquinas virtuales o contenedores.
Sin embargo, en este caso también es fundamental la carga de trabajo. Un servidor sobredimensionado que funciona de forma permanente sin apenas utilizarse no es automáticamente más eficiente que varios sistemas pequeños con las dimensiones adecuadas.
Cuándo resulta rentable desde el punto de vista energético el cambio a un alojamiento externo
Alojamiento externo puede sería más eficiente desde el punto de vista energético si los sistemas locales funcionaran principalmente en modo inactivo y un proveedor pudiera aprovechar de forma más eficiente el hardware, la refrigeración y la infraestructura.
Esto no se aplica automáticamente. La Agencia Federal de Medio Ambiente señala que los centros de datos también presentan diferencias considerables en cuanto a su carga de trabajo y su eficiencia energética. Por lo tanto, lo decisivo no es únicamente la ubicación del „centro de datos“, sino la eficiencia con la que se utilizan realmente los recursos.
Por lo tanto, para tomar la decisión deberían concurrir varios factores:
- consumo real del hardware local,
- capacidad de cálculo, memoria y red necesaria,
- Carga del sistema propio,
- Eficiencia energética de la oferta de alojamiento web,
- Transmisión de datos,
- Latencia y disponibilidad,
- Soberanía de los datos y protección de datos,
- Costes totales.
Puede tener sentido que un servicio concreto se ejecute externamente, mientras que el almacenamiento de copias de seguridad o los sistemas locales de hogar inteligente permanezcan en la propia red.
¿Qué ventajas tiene aplazar los pagos?
El desplazamiento de la carga resulta especialmente útil cuando los precios de la electricidad varían en función de la hora o cuando se dispone de energía solar propia a determinadas horas.
Programar copias de seguridad, compilaciones y tareas de renderizado
Muchas tareas informáticas no tienen que ejecutarse de inmediato. Entre ellas se incluyen las copias de seguridad, la creación de contenedores, las sincronizaciones, los trabajos de renderizado, las actualizaciones de software y las transferencias de datos de gran volumen.
Las tareas programadas (cronjobs), los sistemas de integración continua (CI) y los programadores de tareas permiten planificar este tipo de procesos. De este modo, en el caso de una tarifa eléctrica dinámica, se obtiene un perfil de carga interesante: las tareas que requieren un gran esfuerzo de cálculo pueden programarse para que se ejecuten en franjas horarias en las que el precio de la electricidad es más barato.
La energía solar propia como regulador
En el caso de un sistema fotovoltaico propio, se puede aplicar una lógica diferente. Los consumidores programables pueden funcionar preferentemente cuando la instalación está generando electricidad en ese momento.
Que el autoconsumo adicional resulte más rentable que la inyección a la red depende, entre otras cosas, del precio de compra de la electricidad, de la retribución o del modelo de comercialización y de la instalación concreta.
Las copias de seguridad, la estación de recarga, la recarga de acumuladores u otros consumidores flexibles se pueden coordinar en consecuencia.
Requisitos para un uso variable en el tiempo
Deben cumplirse tres condiciones:
- Carga flexible: La operación debe poder aplazarse.
- Controlabilidad: Un temporizador, un script, un sistema de hogar inteligente o un sistema de gestión energética deben poder automatizarlo.
- Tarifa o generación: Debe haber una razón económica o energética que justifique el aplazamiento.
Sin estas condiciones, lo único que se consigue es desplazar el consumo, sin influir de manera significativa en sus costes.
¿Cómo se encuentra la tarifa eléctrica adecuada para un hogar con muchos aparatos electrónicos?
El consumo anual y el perfil de carga constituyen la base. A continuación, se comparan el tipo de tarifa, el precio básico y el precio por consumo, así como la duración del contrato, la garantía de precio y las condiciones de rescisión.
Además de las empresas municipales regionales, entre los proveedores cuyas tarifas pueden ser una opción, dependiendo de la región y del modelo, se encuentran E.ON, Vattenfall, EnBW, LichtBlick, Octopus Energy, Tibber y Ostrom. A través de E.ON, por ejemplo, se puede contratar online un Encontrar la tarifa eléctrica adecuada.
El consumo anual como punto de partida
La última factura anual muestra el consumo total en kilovatios-hora. Las mediciones individuales permiten responder a la pregunta técnica más importante: ¿qué parte de ese consumo corresponde a la carga base y qué parte puede variarse en función del momento del día?
Un hogar con una carga constante elevada en el servidor tiene un perfil de carga diferente al de una oficina en casa, cuya potente estación de trabajo solo funciona durante el día.
Considerar por separado la cuota fija y la tarifa por consumo
Para comparar tarifas, hay dos factores que resultan especialmente relevantes:
- Precio base: Se aplica independientemente del consumo individual.
- Precio de la energía: Se calcula por cada kilovatio-hora consumido.
El precio de la electricidad incluye, entre otros conceptos, el aprovisionamiento y la distribución, las tarifas de red, así como los impuestos, las tasas y las contribuciones.
Por lo tanto, no basta con fijarse únicamente en el precio de la energía para saber qué tarifa es más económica. Hay que tener en cuenta tanto la cuota fija como el consumo anual.
Servicio básico, contrato especial, electricidad verde y tarifa dinámica
El Servicios básicos Es el contrato tipo regulado por ley que ofrece el proveedor local de suministro básico. Quien consuma electricidad sin haber suscrito previamente otro contrato de suministro podrá acceder automáticamente al suministro básico, siempre que se cumplan los requisitos legales. La Agencia Federal de Redes explica la definición y el cambio de proveedor en su sección dedicada a los consumidores.
A Contrato especial En cambio, se contrata específicamente con un proveedor. La estructura de precios, la duración, las condiciones de rescisión y las posibles garantías de precio se establecen en el contrato correspondiente.
A Tarifa de electricidad ecológica describe, sobre todo, el abastecimiento o el origen contable. Este se documenta mediante certificados de origen y el etiquetado de la electricidad. Desde el punto de vista físico, la electricidad de la red pública no se separa según las distintas tarifas.
En tarifa eléctrica dinámica El precio de la electricidad varía en función de los precios de mercado. De este modo, los hogares con un consumo que se puede aplazar se benefician de ello, pero al mismo tiempo asumen en mayor medida el riesgo de las fluctuaciones de precios.
Resumen de los tipos de tarifas
| Tipo de tarifa | Estructura de precios | Planificabilidad | Requisitos técnicos | ¿Con qué perfil de carga es compatible? |
|---|---|---|---|---|
| Servicios básicos | Condiciones publicadas por el proveedor local de servicios básicos | es relativamente fácil de planificar; los precios se pueden ajustar | sin tecnología de medición específica | Hogares acogidos al sistema público de asistencia básica |
| Contrato especial con garantía de precio | Tarifa básica y tarifa por consumo acordadas contractualmente; la garantía solo puede abarcar determinados componentes | elevado, dependiendo de la cobertura de la garantía | sin tecnología de medición específica | Un consumo más bien uniforme y el deseo de contar con condiciones contractuales predecibles |
| Tarifa de electricidad ecológica | Estructura de precios fija o diferente según el proveedor; el origen se documenta en el balance | en función del modelo de contrato | En principio, no se requiere ninguna técnica de medición especial | diferentes perfiles de carga |
| Tarifa dinámica | Tarifa variable en función del tiempo, vinculada al precio de mercado | menor, pero controlable | sistema de medición inteligente | cargas elevadas que se pueden desplazar, como una estación de recarga o tareas informáticas programables |
Qué tecnología requiere una tarifa dinámica
Para una tarifa eléctrica dinámica se aplica un sistema de medición inteligente es necesario. La Agencia Federal de Redes remite a los gestores de puntos de medición o a los proveedores en lo que respecta a la instalación y a los procedimientos concretos.
Sin embargo, para los hogares con tecnología, esto por sí solo aún no supone una ventaja. Solo cuando los dispositivos u otros consumidores puedan reaccionar de forma automática a los cambios de precio, el precio variable dará lugar a un perfil de carga controlable.
Qué hay que tener en cuenta en cuanto a la duración, la garantía de precio y el descuento
Además del precio, hay que tener en cuenta al menos cinco detalles del contrato a la hora de comparar:
- Plazo inicial
- Plazo de preaviso
- Disposición tras la expiración del plazo inicial
- Alcance de la garantía de precio
- Importe y cálculo del anticipo
Una garantía de precio no implica necesariamente que todos los componentes del precio final se mantengan sin cambios. Por ello, la Oficina del Consumidor recomienda comprobar detenidamente qué componentes del precio están realmente incluidos en la garantía.
La Agencia Federal de Redes también señala que la duración de los contratos, los plazos de preaviso, las garantías de precios, las cláusulas de ajuste de precios y las modalidades de pago son aspectos fundamentales a la hora de comparar proveedores.
El cambio de tarifa es la única medida que surte efecto sin necesidad de intervención técnica y que repercute de forma permanente en el consumo total.
¿Qué cambia si se añaden una instalación solar, un sistema de almacenamiento o una estación de recarga?
Gracias a la energía fotovoltaica, los sistemas de almacenamiento de electricidad y las estaciones de recarga domésticas, lo que antes era un mero consumidor de electricidad se convierte en un sistema que integra generación, almacenamiento, suministro de la red y cargas flexibles.
Autoconsumo en lugar de inyectar energía a la red
En el caso de una instalación fotovoltaica propia en el tejado, en primer lugar hay que distinguir entre un sistema adquirido y un modelo de alquiler o arrendamiento. La propiedad, los gastos corrientes y los modelos de ingresos pueden variar en función de ello.
Una planta de energía fotovoltaica de balcón también es un sistema fotovoltaico, pero, debido a sus dimensiones y a su integración técnica, no puede equipararse a una instalación de tejado de mayor tamaño.
Además, el autoconsumo y el almacenamiento son dos cosas diferentes: el autoconsumo consiste en utilizar la electricidad generada de forma inmediata. Un sistema de almacenamiento de electricidad permite guardar una parte de ella para más adelante. Los excedentes pueden inyectarse a la red, dependiendo del diseño de la instalación.
Antes de realizar una adquisición o una ampliación, conviene consultar la normativa vigente en materia de ayudas y de impuestos.
La gestión energética como centro de control
Un sistema de gestión energética puede coordinar instalaciones fotovoltaicas, sistemas de almacenamiento de energía, puntos de recarga domésticos y otros consumidores controlables. En lugar de seguir un orden rígido, se pueden definir prioridades en función de la producción fotovoltaica, el estado de carga, el precio de la electricidad y las necesidades de los usuarios.
Además de las tarifas eléctricas, E.ON ofrece sistemas fotovoltaicos, sistemas de almacenamiento de energía, puntos de recarga para vehículos eléctricos y el sistema de gestión energética E.ON Home. E.ON describe el sistema, entre otras cosas, como una interfaz para controlar la energía solar destinada a la recarga de vehículos, la calefacción y otras aplicaciones domésticas.
La utilidad de este tipo de sistemas aumenta con el número de componentes flexibles: un NAS por sí solo ofrece pocas posibilidades de control, mientras que la energía fotovoltaica, el almacenamiento, la estación de recarga y las tareas de TI programables, en conjunto, ofrecen muchas más.
Preguntas frecuentes sobre el consumo eléctrico y las tarifas eléctricas al trabajar desde casa
¿Cuánta electricidad consume un servidor doméstico en funcionamiento continuo?
Eso depende sobre todo del consumo real en reposo. Una medición realizada a lo largo de varios días ofrece una base más fiable que los datos que figuran en la fuente de alimentación o en la placa de características.
¿Cómo puedo medir el consumo eléctrico de cada aparato?
Las tomas de corriente con medidor y las tomas de corriente inteligentes son adecuadas para consumidores individuales. Los servidores, los SAI y el hardware de red pueden proporcionar datos adicionales a través de IPMI o SNMP.
¿Merece la pena contratar una tarifa eléctrica dinámica para trabajar desde casa?
Sobre todo cuando es posible desplazar las cargas relevantes. Para ello es imprescindible contar con un sistema de medición inteligente; además, la tecnología debería poder automatizarse.
¿Cuál es la diferencia entre el servicio básico y el contrato especial?
El servicio básico está regulado por ley y lo ofrece el proveedor local de servicio básico. El cliente elige y suscribe un contrato especial de forma específica con un proveedor.
¿Cómo puedo encontrar la tarifa eléctrica más adecuada?
El punto de partida son el consumo anual y el perfil de carga. A continuación, conviene comprobar el precio básico, el precio de la energía y las condiciones contractuales comparables. Proveedores como E.ON ofrecen la posibilidad de buscar tarifas y cambiar de proveedor en línea.
¿Es la electricidad ecológica realmente diferente desde el punto de vista técnico?
No en la toma de corriente. En la red se mezclan las cantidades de electricidad inyectadas. El origen renovable de una tarifa se documenta, a efectos contables, mediante certificados de origen y el etiquetado de la electricidad.
¿Se interrumpe el suministro al cambiar de proveedor?
El cambio de proveedor afecta al contrato de suministro, no a la línea eléctrica física. La Agencia Federal de Redes señala que el suministro queda garantizado incluso en caso de cambio de proveedor.
¿Merece la pena, desde el punto de vista energético, pasar de un servidor propio a un alojamiento externo?
Esto puede ocurrir cuando el hardware local funciona principalmente en modo inactivo y el proveedor externo consolida los recursos de forma más eficiente. No se puede evaluar de forma general sin comparar ambos sistemas.
¿Qué ventajas ofrece un sistema de gestión energética si se dispone de una instalación solar propia?
Puede coordinar la generación, el almacenamiento y los consumidores flexibles según unas reglas definidas. E.ON combina estas funciones, por ejemplo, con la energía fotovoltaica, los sistemas de almacenamiento de electricidad y las estaciones de recarga domésticas.
¿Debería apagar completamente los aparatos por la noche?
Los dispositivos destinados exclusivamente al trabajo suelen poder apagarse por completo. En el caso de los servidores y los NAS, el modo de espera, la programación horaria o la función «Wake-on-LAN» suelen ser opciones más viables cuando no es necesario que los servicios estén disponibles de forma permanente.
Conclusión: el orden es decisivo
Quien quiera abordar de forma sistemática los gastos de electricidad al trabajar desde casa no debe empezar por cambiar el hardware. En primer lugar, hay que tener claro qué dispositivos consumen realmente energía y cuáles de ellos funcionan de forma continua.
A continuación, se aplican la optimización en modo inactivo, los estados C, el apagado de discos, la función Wake-on-LAN y, en su caso, la consolidación de varios sistemas. Solo entonces se puede evaluar de forma adecuada qué tareas se pueden posponer y si se genera un perfil de carga dinámico.
La cuarta variable es la tarifa eléctrica. Influye en el consumo total de la red sin que sea necesario realizar modificaciones técnicas en los NAS, los servidores o las estaciones de trabajo. Si se conocen el consumo anual, la carga base y las cargas flexibles, se pueden comparar de forma mucho más fundamentada el suministro básico, los contratos especiales, las tarifas de energía renovable y las tarifas eléctricas dinámicas.
Si más adelante se incorpora la energía fotovoltaica, el enfoque vuelve a cambiar: entonces, los sistemas de almacenamiento de electricidad, la estación de recarga doméstica y la gestión energética pasan a formar parte del mismo sistema. Sin embargo, la regla básica sigue siendo la misma: primero medir y comprender, luego optimizar y, solo después, automatizar.
Sobre el autor: Simon Peters es un escritor independiente especializado en tecnología, digitalización y temas de consumo. Entre sus áreas de especialización se encuentran, entre otras, la infraestructura informática, los servicios digitales, la energía y las cuestiones técnicas de la vida cotidiana. Explica los temas complejos de forma comprensible, práctica y basándose en fuentes fiables.


